miércoles, 1 de junio de 2011

Realidad virtual al servicio de la medicina

ver un cerebro gigantesco desde dentro y en tres dimensiones, tratar el vértigo y la claustrofobia, planificar al milímetro una intervención quirúrgica y reconstruir todos los posibles rostros de una persona a partir de su cráneo son sólo algunas de las aplicaciones que la realidad virtual ha aportado al campo de la medicina, tanto en la clínica como en la docencia y la investigación


En 2005 nacía, gracias a la colaboración de la Universidad de Sevilla, la Fundación Alcalá Innova y T-Systems, un proyecto que buscaba "usar la realidad virtual en la planificación de intervenciones quirúrgicas", según explica uno de sus responsables, Uno de los puntos fuertes del proyecto ha sido "el avance en paralelo del conocimiento clínico y el desarrollo tecnológico". De este modo, se cuenta por un lado con una tecnología que permite "reconstruir en 3D vasos de hasta un milímetro, 




De este modo, "lo que comenzó siendo un proyecto muy atractivo se ha convertido en una herramienta de uso diario", explica Gómez Cía, que describe cómo gracias a Virsspa "se reducen los tiempos totales de la cirugía, el tiempo de isquemia de los tejidos, la analgesia intravenosa postoperatoria y las complicaciones; en general, creemos que se ha mejorado la calidad en el cuidado de los pacientes". El uso de la planificación quirúrgica mediante realidad virtual ha demostrado, por tanto, su utilidad, pero no debe quedarse ahí. Por ello, en el último gran éxito médico en que Virsspa ha estado implicado, el trasplante de cara realizado en el Hospital Virgen del Rocío, se ha añadido "una técnica que se utiliza mucho en ingeniería industrial pero aún poco en medicina: el escaneado de superficie y prototipado rápido, que permitió modelar una máscara que recreaba la cara del paciente".


Y esto no ha hecho más que empezar: las aplicaciones de la realidad virtual y la realidad aumentada en medicina son ilimitadas, por no hablar de "su potencial para formación quirúrgica, investigación e incluso para ayudar a los pacientes con aplicaciones para rehabilitación y terapia cognitiva, por ejemplo", afirma Christian Pomar, director del Área de Realidad Virtual y Simulación de T-Systems Iberia. Con la idea de avanzar en esta línea, la citada empresa ha puesto en marcha, en colaboración con el Centro de Domótica Integral (CeDInt) de la Universidad Politécnica de Madrid, la primera Cave de realidad virtual de 5 caras de Europa, que permite una inmersión total en entornos de realidad virtual que van desde la manipulación 3D de estructuras anatómicas a programas de tratamiento de fobias.


"PROYECTO CRÁNEO"



No sólo la cirugía puede beneficiarse de las tecnologías de realidad virtual. Prueba de ello es el Proyecto Cráneo, desarrollado por T-Systems a petición de la Escuela de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid. Consiste en un software que ayuda "en tareas de identificación de cráneos mediante reconstrucción de partes blandas y superposición craneofotográfica", explica Bernardo Perea, director de la citada escuela universitaria.





Realidad virtual en Biomedicina (Proyecto Craneo) por raulespert


No es, desde luego, la primera aplicación de este tipo, pero se ha logrado mejorar su fiabilidad con respecto a sus precedentes gracias a dos innovaciones. Por un lado, "tradicionalmente, la obtención de espesores faciales estándar se había hecho sobre cadáver, lo que puede introducir un sesgo importante si no hay buen control del tiempo de defunción y el nivel de acumulación de gas intratisular". En este caso, las medidas se han tomado en personas vivas gracias a ecografía, "efectuando tres mediciones de cada uno de los más de 50 puntos de la cara y realizando controles con tomografía para evitar sesgos producidos por la presión de la sonda".

Por otro lado, las medidas se han organizado por sexo, grupos de edad e índice de masa corporal, de modo que "de cada cráneo es posible obtener una galería de figuras posibles según la edad y el peso del inviduo".

La herramienta se ha desarrollado mediante "el escaneado de cráneos en superficie y la creación de un algoritmo de reconstrucción de tejido blando", afirma Iris Gayoso, responsable de Gestión del Área de Realidad Virtual del CeDInt. El proyecto aún está en desarrollo; por el momento, "tenemos excelentes resultados para frente, barbilla y nariz, y mejoraremos la precisión en el resto de los puntos".